¿Pone usted a prueba los límites del Señor para ver qué tan fuertes son? ¿Cuestiona usted los preceptos de Dios antes de aceptarlos? Someterse al plan de Dios brinda seguridad y bendición (Dt 11.27). Confiese cualquier resistencia, y pídale a Dios que le dé las fuerzas para someterse a Él.
Muchas personas en el mundo, tal vez incluso usted, se enfrentan a terribles tormentas en sus vidas: hogares deshechos, desempleo, soledad, pérdidas, crisis mundiales. Estas cosas reducen drásticamente la esencia misma de nuestra esperanza en Cristo. Puede incluso parecer que estamos perdidos, a la deriva en el mar en una pequeña barca durante un huracán.
Deléitate asimismo en Jehová, y Él te concederá las peticiones de tu corazón. - Salmos 37.4
La mayoría de las grandes cosas que se han levantado en la historia han comenzado como un sueño, como una visión. Dios nos creó con la capacidad de tener dirección, y no ser sólo alguien que se deja llevar por emociones o impulsos de un lado para otro. Dios realmente sabe que tenemos anhelos y sueños, pero ¡Él quiere guiarnos!
El énfasis cultural en el “yo” personal ha generado una crisis en cuanto a la oración. Muchos creyentes se enfocan en un problema o en lo que creen que puede ser su solución, en vez de hacer de Dios el centro de su atención. Segundo de Crónicas 20 nos enseña una manera mejor de actuar.
Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Colosenses 3:2-3
Los expertos en la vida en el monte aconsejan que si te encuentras perdido en la montaña no te dejes dominar por el temor y que no eches a correr montaña abajo. Por el contrario, la recomendación es: Asciende a la cúspide, estando allí volverás a encontrar tu camino, mirarás desde otra perspectiva.