INICIO REFLEXIONES CONTACTO      

Solución de Problemas Mediante la Oración

Mar 04 2013
Devocional >>

El énfasis cultural en el “yo” personal ha generado una crisis en cuanto a la oración. Muchos creyentes se enfocan en un problema o en lo que creen que puede ser su solución, en vez de hacer de Dios el centro de su atención. Segundo de Crónicas 20 nos enseña una manera mejor de actuar.


2 Crónicas 20:1-13 (NVI)

1 Después de esto, los moabitas, los amonitas y algunos de los meunitas le declararon la guerra a Josafat, 2 y alguien fue a informarle: «Del otro lado del Mar Muerto y de Edom viene contra ti una gran multitud. Ahora están en Jazezón Tamar, es decir, en Engadi.» 3 Atemorizado, Josafat decidió consultar al Señor y proclamó un ayuno en todo Judá. 4 Los habitantes de todas las ciudades de Judá llegaron para pedir juntos la ayuda del Señor.

5 En el templo del Señor, frente al atrio nuevo, Josafat se puso de pie ante la asamblea de Judá y de Jerusalén, 6 y dijo:

«Señor, Dios de nuestros antepasados, ¿no eres tú el Dios del cielo, y el que gobierna a todas las naciones? ¡Es tal tu fuerza y tu poder que no hay quien pueda resistirte! 7 ¿No fuiste tú, Dios nuestro, quien a los ojos de tu pueblo Israel expulsó a los habitantes de esta tierra? ¿Y no fuiste tú quien les dio para siempre esta tierra a los descendientes de tu amigo Abraham? 8 Ellos la habitaron y construyeron un santuario en tu honor, diciendo: 9 “Cuando nos sobrevenga una calamidad, o un castigo por medio de la espada, o la peste o el hambre, si nos congregamos ante ti, en este templo donde habitas, y clamamos a ti en medio de nuestra aflicción, tú nos escucharás y nos salvarás.”

10 »Cuando Israel salió de Egipto, tú no le permitiste que invadiera a los amonitas, ni a los moabitas ni a los del monte de Seír, sino que lo enviaste por otro camino para que no destruyera a esas naciones. 11 ¡Mira cómo nos pagan ahora, viniendo a arrojarnos de la tierra que tú nos diste como herencia! 12 Dios nuestro, ¿acaso no vas a dictar sentencia contra ellos? Nosotros no podemos oponernos a esa gran multitud que viene a atacarnos. ¡No sabemos qué hacer! ¡En ti hemos puesto nuestra esperanza!»

13 Todos los hombres de Judá estaban de pie delante del Señor, junto con sus mujeres y sus hijos, aun los más pequeños.


El rey Josafat enfrentaba una grave situación: “una gran multitud” se acercaba rápidamente para destronarlo. Si él se hubiera puesto a retorcerse nerviosamente las manos y a llorar con desesperación en vez de concentrarse en Dios y su ayuda, Jerusalén hubiera sido destruida como era el propósito de los moabitas y los amonitas.

Por medio de las palabras de su poderoso ruego, Josafat reveló su firme convicción de que ningún problema —ni siquiera los devastadores ejércitos que se acercaban velozmente— era mayor que el Señor del universo. El ejército israelita no podía hacer nada contra esa violenta arremetida, pero el rey se negó a sucumbir a su temor y desesperación iniciales. “A ti volvemos nuestros ojos”, afirmó. En otras palabras: “Sabemos que tienes un plan, y estamos esperando ver lo que harás”. Buscar la voluntad del Señor y su manera de hacer las cosas, que es la mejor, es una prioridad para quienes quieran resolver los problemas por medio de la oración.

Dios no quiere que oremos esporádicamente, diciéndole: “Señor, te ruego que resuelvas mi problema. ¡Amén!”, para después ocuparnos de los asuntos del día. Si el Señor va a resolver alguno de nuestros problemas, debemos tener abiertos nuestros oídos, mentes y corazones para obedecer a su respuesta.

 

Tomado de Ministerios En Contacto www.encontacto.org

Last changed: Mar 04 2013

 

Aquí podrás encontrar reflexiones cristianas, música cristiana online, apoyo en oración y artículos que fortalecerán tu fe.

Desarrollado por: WebStudiio.com